Acerca de la ciudad
El Poder Ejecutivo Nacional, por Decreto Nº 27.534 del 5 de septiembre de 1933, crea la Municipalidad de Pozo del Tigre, otorgándole el derecho de elegir sus autoridades locales. De las elecciones resulta electo como intendente don Rogelio Robles Luna, quien asume sus funciones el 9 de septiembre de 1935, puesto en funciones por el señor Ofelio de la Rosa, convirtiéndose en el primer intendente de Pozo del Tigre.
Autoridades municipales:
• Rogelio Robles Luna (1936–1940)
• Ofelio de la Rosa (1940–1941)
• Alejandro Benchoame (1941–1942)
• Felipe Silvetti (1942–1944)
• Segundo Bailón Polo (1944–1946)
• Pedro R. Silva (1946–1951)
• Antonio Matuli – Interventor (1955)
• Juana de Dios Gómez (1955–1958)
• Argentino Pereira (1958–1963)
• Enrique Montoya (1963–1966)
• Juan Carlos Alonso – Interventor (1966)
• Gerardo Ipiña (1966–1972)
• Luis Viain – Interventor (1972–1973)
• Elpidio Aguilar (1973–1976)
• Carlos Rodaeli – Alférez Interventor (1976)
• Merchid Abdala (1976–1980)
• Hugo Alberto Cejas (1980–1983)
• Dermidio de Jesús Soria (1983)
• Dante Molina (1987)
• Reinaldo O. Gulino (1987–1991)
• Fausto Escajadilla (1991–1995)
• Fausto Escajadilla (1995–1999)
• Hilda Galván de Gulino (1999–2003)
• Orlando Marcos Gulino (2003–2007)
Parajes de la zona de influencia
Palo Marcado:
Paraje ubicado a unos 20 km al sur de Pozo del Tigre, sobre la Ruta Provincial Nº 26, entre esta localidad y Campo Alegre. Su nombre proviene de una inscripción en un árbol, aparentemente de principios del siglo pasado, donde quedó grabado el nombre de un poblador y las iniciales de otros. Por uso popular se impuso esta denominación.
El Decreto Nº 3138 de 1977 le instituyó el nombre de “Gabriela Mistral”, recuperando su denominación original de “Palo Marcado” por la Ley Nº 422 de 1984. Este paraje ocupa un lugar importante en la historia local, ya que la fecha inscripta en el árbol (1905) se toma como la del nacimiento del pueblo.
Paso La Cruz:
Ubicado al noroeste de Pozo del Tigre, a unos 20 km por la Ruta Provincial Nº 26. Desde allí se accede hacia el oeste por un camino vecinal que conduce a Pozo de los Chanchos (también conocido como Villa General Urquiza), la reducción Cacique Coquero y finalmente Paso La Cruz. Este camino se une a la Ruta Provincial Nº 28 luego de 19 km.
Pozo Verde:
A unos 15 km al sudoeste de Pozo del Tigre se encuentra un pozo de agua o manantial de gran profundidad que, aun en épocas de sequía prolongada, mantiene agua, siempre rodeado de vegetación de color verde musgo.
San Nicolás:
También conocida como Lakawichi, se ubica a unos 5 km al sudoeste de Pozo del Tigre. Está conformada por comunidades originarias matacas (hoy wichí), probablemente provenientes de las Saladas. Fue creada en 1962 y organizada por el reverendo padre Bernardo Witte en 1963. Cuenta con una superficie de 500 hectáreas y su nombre corresponde a su santo patrono, San Nicolás.
Cacique Coquero:
El lugar originalmente solicitado por el cacique Domingo no corresponde al actual asentamiento con ese nombre. El 12 de noviembre de 1948, el general Juan Domingo Perón, entonces presidente de la Nación, recibe a una comitiva encabezada por el cacique Coquero y les adjudica 5.000 hectáreas en el lugar conocido como Pozo de los Chanchos, denominado por los pueblos originarios “Botakiet” (benteveo o pitogüé).
Según relata Reinaldo, hijo del cacique, el encargado de la oficina de Tierras, don Paulino González, había realizado la mensura correspondiente, pero los pobladores criollos se negaron a cederlas. Ante esta situación, Gendarmería decidió otorgarles tierras en el lugar denominado “La Media Luna” (Namayir), que en 1964 recibió el nombre de “Cacique Coquero”.
Se accede por la Ruta Provincial Nº 26 (a unos 20 km al norte de Pozo del Tigre) hacia el oeste por un camino vecinal que pasa por Pozo de los Chanchos, aproximadamente a 45 km.
Pozo de los Chanchos:
Ubicado al norte de Pozo del Tigre, a unos 30 km, es una zona poblada por familias cuya principal actividad es la ganadería (vacuna, porcina y caprina). El Decreto Nº 3138 de 1977 le asignó el nombre de Villa General Urquiza, recuperando su denominación original de “Pozo de los Chanchos” mediante la Ley Nº 422 de 1984.
Historia
Existen diversas versiones sobre el origen del nombre Pozo del Tigre, pero todas coinciden en dos elementos fundamentales:
a) Un animal, el tigre (en referencia al yaguareté); y
b) Un pozo, denominación utilizada en la época para referirse a un madrejón, laguna o aguada.
Según el Diccionario de las Gobernaciones Nacionales, el nombre fue dado por el comerciante Enrique Ferradas, quien habría encontrado un tigre dentro de un pozo.
Enrique Udaondo señala que el nombre se debe a que una comisión militar halló un tigre en un pozo ubicado a cinco cuadras de la estación.
La Guía Legal de 1953 indica que los vecinos comprobaron que los tigres llegaban a la laguna para beber en el sitio donde hoy se encuentra el pueblo, y que allí eran cazados, hecho que dio origen al topónimo.
Andrés Madariaga, de la colonia Juan Bautista Alberdi, relata que, después de la masacre de Yunka, un cacique llegó a vender plumas al poblado y fue arrestado. También fueron detenidos dos aborígenes, quienes quedaron cavando pozos. Al preguntarle su nombre al cacique, este respondió “me llamo tigre”, tras lo cual fue ultimado de un disparo.
Doña Amelia Carvajal, pobladora de Pozo del Tigre, cuenta que su padre relataba que, viajando hacia la línea del ferrocarril donde trabajaba, se encontró con una comisión (sin precisar si era militar) que llegaba muy cansada al lugar. Estos le advirtieron: “Tenga cuidado, don Carabajal, que anda un tigre”. Su padre respondió: “Sí, hay muchos por acá”. Entonces le contaron que, exhaustos y agobiados por el calor, vieron aparecer un tigre en el camino, pero no tuvieron ánimo para matarlo; el animal bebió agua del pozo y siguió su camino.
El gobernador Juan José Silva, en un informe, menciona que Pozo del Tigre era un paraje donde se encontraba la estación del kilómetro 263 del ferrocarril. Cerca de allí había un pozo, cuyo nombre habría sido dado por el comerciante Enrique Ferradas. Según relata, cuando el ferrocarril aún no llegaba más allá del kilómetro 218, durante un viaje hacia el kilómetro 612 del río Bermejo, en compañía del jefe del 5.º de Caballería, comandante Villarino, las mulas se asustaron y huyeron. Luego se comprobó que el motivo había sido la presencia de un tigre que se encontraba en el pozo.
Entre estas versiones, prevalece la del gobernador Juan José Silva, ya que el Diccionario de las Gobernaciones Nacionales habría tomado su relato como referencia.
El lugar también fue identificado como Km. 1543, en referencia a la distancia desde Buenos Aires, y como Km. 263, considerando la distancia desde la ciudad de Formosa, punto de origen del trazado ferroviario.
Finalmente, el 3 de marzo de 1926, el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación le otorgó oficialmente el nombre de Pozo del Tigre, el cual fue ratificado por decreto del Poder Ejecutivo Nacional el 7 de noviembre de 1927.
Autoridades


